Colgajos cutáneos del ano, no sólo un problema estético.

¿Qué son los Skin Tags?
Los skin tags anales, también conocidos como pliegues anales o mariscos cutáneos, son pequeñas protuberancias de piel blanda que aparecen alrededor del ano.
Aunque suelen ser benignos y no representan un riesgo para la salud, pueden causar molestias, irritación o incomodidad estética en algunas personas.
Estos pliegues cutáneos pueden desarrollarse por diversas razones, como la inflamación crónica, la presencia de hemorroides o el roce continuo en la zona perianal repetido por el trauma que suponen las deposiciones tanto por estreñimiento como diarreas.
Hay que diferenciarlos de otros procesos a nivel perianal com los las hemorroides externos o internos prolapsadas, abscesos perianales, fístulas o fisuras… dicha diferenciación y diagnóstico lo debe hacer un médico proctólogo especializado en la zona anal y perianal, ya que la evolución de ambas entidades son totalmente diferentes.
¿Por qué aparecen los skin tags anales?
Los pliegues anales pueden formarse como resultado de diferentes factores, entre los más comunes se encuentran:
- Hemorroides previas: Tras la inflamación y posterior resolución de una hemorroide, puede quedar un pliegue de piel sobrante.
- Irritación o inflamación crónica: La piel anal es sensible y puede reaccionar a irritaciones recurrentes causadas por higiene inadecuada, ropa ajustada o el uso excesivo de papel higiénico.
- Estreñimiento o diarrea crónica: El esfuerzo repetitivo al evacuar o la irritación constante pueden contribuir a la formación de estos pliegues.
- Embarazo y parto: Los cambios en la circulación sanguínea y el esfuerzo durante el parto pueden favorecer la aparición de estos pliegues en la zona anal.
- Sobrepeso y obesidad: Un mayor volumen corporal y el roce constante pueden predisponer a la formación de skin tags.
¿Cuáles son los síntomas?
Sin duda, los colgajos cutáneos son antiestéticos y molestos cuando aumentan de tamaño, para situaciones tan cotidianas como andar o sentarse, montar en bicicleta, incluso llevar ropa ajustada.

Aunque siempre son benignos, su crecimiento puede provocar molestias e incluso ciertas complicaciones.
Lo que comienza siendo un inconveniente estético, con el paso del tiempo, termina causando dificultad para la higiene anal e irritación, con el consiguiente picor y disconfort de la zona.
Estos colgajos favorecen la humedad de la zona, dando lugar con el paso del tiempo, a una irritación de la zona anal, que con el tiempo puede evolucionar a una Dermatitis o Eccema perianal, y posteriormente puede complicarse con una infección por hongos (micosis perianal).
Recientemente estamos asistiendo a un aumento de pacientes que preocupados por estos colgajos cutáneos aumentados de tamaño que les causan problemas estéticos. Pero en ocasiones, el colgajo cutáneo puede sufrir traumatismo y provocar una Hemorragia en la zona, o una Trombosis que cursa con un dolor agudo que impide al paciente el desarrollar su actividad normal.
Ademas en otras ocasiones puede dearrollar cuadros infecciosos debido a los pequeños desgarros que a menudo se producen asociados a la contaminación que se produce en la salida de las heces.
Por último, el colgajo puede evolucionar hacia la Fibrosis o cicatrices, dando lugar a un molesto Pólipo Anal Externo, de consistencia dura, que cuando aumenta de tamaño puede obstaculizar y molestar en el momento de la deposición, teniendo riesgo de desgarrarse, y provocar hemorragia y dolor de la zona.
- Molestias o irritación si hay roce con la ropa o durante la higiene.
- Dificultad para la limpieza tras la evacuación, lo que puede favorecer la acumulación de residuos, humedad en la zona y malestar.
- Inflamación ocasional si el pliegue se irrita o se inflama debido a una infección o traumatismo.
- Sensación de cuerpo extraño en la zona anal, que puede generar incomodidad.
- Complicaciones como hemorragias, trombosis e infecciones.
¿Cómo se diagnostican?
El diagnóstico de los pliegues anales debe hacerlo un experto en proctología ya que es clínico y se realiza a través de una exploración visual y táctil de la zona perianal.
En algunos casos, si el paciente presenta otros síntomas como dolor, sangrado o cambios en la evacuación, pueden solicitarse pruebas adicionales para descartar otras patologías, como fisuras anales, hemorroides internas o enfermedades inflamatorias del intestino.
¿Cuál es el tratamiento de los Sking Tags?
Las medidas conservadoras son preventivas, no curativas.
Dentro de las medidas conservadoras podemos destacar:
- Mantener una higiene adecuada con agua y jabón neutro.
- Evitar el uso excesivo de papel higiénico y optar por toallitas húmedas sin alcohol, o preferiblemente el agua.
- Aplicar cremas hidratantes o calmantes en caso de irritación.
- Controlar el estreñimiento o la diarrea con una alimentación equilibrada y rica en fibra.
El tratamiento de los skin tags anales es quirúrgico.
La intervención es muy sencilla y muy poco dolorosa, ya que las heridas no suelen afectar al canal anal y solo se realizan en piel.
Se realiza bajo anestesia local y permite retirar el pliegue de forma rápida y precisa con el uso de bisturí eléctrico o láser. Consiguiendo heridas muy superficiales, sin suturas. Si bien es cierto que dependiendo del tamaño se puede suturar la piel para cerrar los bordes.
Los riesgos del procedimiento incluyen sangrado, dolor en el sitio de la extracción y recrecimiento del tejido.
El ano recupera así, rápidamente un aspecto normal, menos irregular, más uniforme y anatómico, ofreciendo excelentes resultados estéticos y funcionales, aunque hay que resaltar que puede que la la zona no quede lisa por completo al generarse un tejido cicatricial.
Intervención sencilla e incorporación inmediata.
Tras la cirugía se incorporará inmediatamente a su actividad habitual, sin causar baja laboral, ni tener que permanecer en reposo en su domicilio.































